dimarts, 11 de juliol del 2017


Me atraganto en la periferia 
en los laterales en donde no me mordéis.

Por lo que soy piedra

aunque resucito a ratitos.

Y es que ahora soy capaz de llorar purpurina 
aunque solo sea en tus clavículas
me aferro a ellas cuando me subes a esa bicicleta.

Os tengo cerca 
me vuelvo loca
porque en realidad no estáis.

Y aunque te adoro, te amo
solo veo cadáveres y más cadáveres
y sigo dando vueltas.

Me sublevo como un gato que se persigue la cola incendiada 

un oroborus repleto de veneno.

Me salvo quizás
 cuando me comparto negra 
me aterroriza no saber si seguireis cerca.

Me rompo toda, 
comedme,

no lo soporto más,
me pudro.

divendres, 17 de febrer del 2017


(El día de las medusas o el arte de desaparecerse)

Tanto esfuerzo por camuflarse
¿Para qué?¿Para quién?
Ahora entiendo tanto cansancio...pero ahora...

Suena una trompeta!

...y tu tomas vino y fumas, y buscas trabajo por internet, y miras fotos de tu madre de joven y entiendes intrínsecamente que tenemos mucha suerte.

Te emocionas por ello, medio lloras, 
y llega la primavera y suenan cada vez más trompetas.

Oyes que te están esperando todos esos bailarines, todas esas estrellas en el papel...las pintaste con tanta delicadeza, ojalá te hubieras visto...

Le sonreíste al pincel porque sabías que dibujaba todas las verdades.
Le sonreíste, 
os habéis reconciliado al fin, 
después de tanto tiempo.

Y ahora, en tiempo de medusas y humos, lo agarras fuerte, te tapas el rostro con un manto negro y la procesión empieza; con vosotros dos, vosotros dos la encabezáis, os siguen calle abajo las pezuñas de todas las bestias con las que estuviste hablando estos meses, quizás años, esos pequeños ataúdes vacíos llevados por enormes ranas sonrientes, árboles junto a casitas con pequeños pies que sacan humo al caminar detrás vuestro, rostros africanos que cantan con los párpados cerrados...os cantan, os siguen todos.

Nosotros también os seguimos, os vemos a lo lejos comenzar un camino lleno de significado.

Nos veremos al llegar a destino,
estaremos bien,
ojalá tu no te entretengas demasiado en querer saberlo todo.

Luz y fuerza compañeros.

diumenge, 5 de febrer del 2017


Suenan gritos de dos personas en una noche Romana de ferragosto,
Paolo Conte de fondo.
Vestidos de los años 50 y una brasa dentro del pecho de Maria
la miro crepitar,
existe.

Mi gato en la barra de una cafetería gris y azul, 
luz de fluorescente.
Un camarero tiene bigote de artista.

Una niña con síndrome de down rezando compulsivamente de rodillas
una iglesia del siglo XII, 
luz de velas en los cristales de las gafas de la niña.

Un polaco que mide 1,95m,
rodeado de bolivianas y gallinas,
rien poseídas
un diente de oro en cada boca.

Una arma, mi barriga, y yo que no reacciono, no me veo,
la otra chica aletea sus brazos contra tres niños de ojos sin edad
noche negra, 
calle San Luis, esquina con Bulnes.

La chica corre, corre, corre...le botan las mejillas sueltas
aún no llega pero todos la miran.

Irá a algún lugar?

diumenge, 22 de gener del 2017


He vuelto 
y soy millones.

Ante eso
cuestionarme, 

tu poderosa respuesta.

Este tiempo
 olvidé.

Olvidé que por todos mis santos
por todas mis carnes
enfrentarte es lo que pude.

Pura enormidad.

Volverme loca
gritarte, indignarme, perseguirte, incomodarte.

No callarme, 
no dejarte ir.

Hacer lo que quise
en el sentido más estricto.

Sin un atisbo de vergüenza.

Me mantengo erguida
hoy
fiel a eso.

Jamás dejarme callar,
el motor de mis días.

Ni castrar el dolor.
Mucho menos amputar mis fuerzas nuevas.

Jamás volver a silenciar,
y no pertenecer,

aunque se que me prefieres en otras tierras.

Me convenzo
de que te suelto, 
intento no creer, 

no posees la verdad,

no hay verdad.

Evitaré
lo absurdo
de verme insistiendo.

dimarts, 15 de novembre del 2016


Porque soy miedo
durante la mañana,
los culpo.

No salgo,
me maltrato,
sin grito.

Los retuerzo,
el rojo se rompe

ya estaba roto.
El blanco queda erguido.

Me esfuerzo demasiado,
por modificar.

Un espacio,
que no es real, 
ni necesario,
ni importante, 
ni mío.

Por lo que me destrozo
las manos, 
porque no debería estar aquí.

No debería estar aquí con mi cuerpo, 
ganando canas y pezuñas.

Rascando esta ficción,
en este lugar al que elijo como prisión, 
y repito,
me destrozo las manos
como Maria
pero más triste.

Repito movimientos redondos, 
bien hondos, 
hasta que mis manos...

ai! mis manos!
que he hecho?!

Quedaron peladas 
como lanas de mi misma,
hueso debajo la carne.

Arcada.

Duelen los dientes.
Los aprieto.
Sangro, porque no tiemblo.
Sangro, porque no suspiro.
RESISTENCIA.
Soy un soldado, aprieto, muerdo, sangro mis dientes.

dilluns, 10 d’octubre del 2016



Ayer lo anticipé, visualicé un temblor, 

'tiemblo, tiemblo, tiemblo' me dije a mi misma al meterme en la cama.
Un temblor de éxtasis, un temblor de delirio ritualístico, un temblor de estar poseída por un ente, un algo, un alguien, un hasta pronto, un temblor de mentiras, de nunca más, un temblor de baile chamanico, un tambor que golpea, golpea, golpea, golpea, tiemblo, tiemblo, tiemblo, me sacudo, sacudida de ojos en blanco, de canas vibrando, un pre-vómito de ayahuasca, de echar de menos esa nariz, y más sacudidas de dolor, sacudidas de pie, temblor de manos que casi no pueden acertar de vuelta ese cigarro en la boca de disgusto, mojada, mojado el tabaco, la cara, baba estirada del dedo que ha tocado los labios llorosos y se separa de a poco hacia la nada, una nada tan llena, tan llena de amor, tan llena de abrazos grandes, de cartas donde amo los cielos de Epuyen...me lo advertí.
No me se escuchar para nada, no me veo, no me veo, no me veo, así que me pongo de pie una y otra vez y me sacudo, me posee el miedo a nada, me domina la soledad, me llena lo negro y combulso, combulso sin parar.


Sin parar. 

Tengo ganas de notar el peso de mi hueso del dedo
verlo moverse debajo mi piel primero, 
como una suerte de embarazo,
casi transparente,
un feto chiquito
duro y esquelético.

Saberlo adentro de mi carne, 
ese huesito...tan pequeñito, 
lo lloro.

Lloro también su (mi) carne, tanto tacto,

carne tesoro.


Me doy la mano, 
nunca me había estrechado mi propia mano...

se siente tan bien.

Esa fuerza 
verdad.

Abrázate la mano 
verás lo distinto.

Y entre tanta carne, tanta historia en cada poro,
el cigarro se me pega al labio seco y me lo arranco despacio.

Duele.