dijous, 25 d’agost del 2016

No puedo más que fumar de pena,
dormir de pena,
comer de pena...
Aunque para más inri, mi optimismo para con el mundo me dice que hay personas espléndidas, lugares hermosos, gente buena...
Pero no...no y no.
Yo y la pena.

No entiendo nada,
estoy al borde de todo,
invoco a Virgina Woolf, destruyéndose con el mundo que tanto dolor le generaba y en el que a la vez veía mil millones de posibilidades maravillosas.
Pero nunca pudo formar parte de él...tantas cosas pletóricas en el planeta y no pudo no enfermarse, no saturarse, no verse ínfima al lado de tanto milagro.
No me comparo ni por asomo a Woolf, pero hoy, por un instante, entre autodestrucción, silencio y soledad sentí ganas de que ella me contara que lo que me pasa es lo mismo que le pasó, y que no me atreva ni por un segundo a solucionarlo igual que ella lo hizo. 
Quisiera que me diga que fue una cobarde, frágil, que yo no soy como ella, que yo puedo hacer de este camino creativo algo constructivo y lleno de futuro.
Aunque probablemente lo que nos diferencia es que yo no tengo el valor para implicarme tanto como ella lo hizo y ser un genio como ella lo fue, eso me salvará de suicidarme, pero me hará mediocre, que terrible dilema.

Así que imagino que me pide que no me muera, y menos en mis propias manos.
Después visualizo que la invito a tomar un té y que justo viene Sara Hebe a casa...y bueno, juntar a Virgina y a Sara...difícil de ver como terminaría toda esa secuencia.

Así que debido a que me voy por las ramas, me duermo poco a poco con esa imagen y un cigarro en mi mano, estoy sentada en el sillón de cuero marrón rojizo de mi abuelo, en la mesa del escritorio queda la lámpara encendida con su cuerdita dorada colgando deseante de que tire de ella hacia abajo y así la luz pueda descansar conmigo.

La madrugada es vieja ya, cierro los ojos viendo el primer azul marino de la mañana,
tinta en mis manos, con Woolf y Hebe guardando mis sueños, con mi soledad eterna siempre conmigo, nadie en casa, nadie en el jardín, nadie en la calle donde da la puerta de la entrada...incluso en las fotos que hay en todas las paredes no hay nadie, solo escenas dignas de Hopper, Ofelias muertas, sueños de alguna ama de llaves, adioses, silencios, secretos, puertas cerradas, montañas inmóviles...y nadie, solo mis ojos detrás de la cámara, detrás de las letras, detrás de mis párpados.


dissabte, 30 de juliol del 2016


Me despido.

Pánico,
pero hasta aquí puedo llegar.
Si sigo más me destruiré demasiado, 
y no habrá quién me rescate.

Dejo que mis entrañas
me vistan de dudas 
y salto,
lo suelto
igual que aquel día en el tercero 6.

Los tópicos me ayudan,

la copa de vino,
el humo,
en ésta noche,

y aunque la enfermedad sigue aquí aún,
como siempre, no la oigo ni respirar,
pero sé que está aquí...la puedo sentir,
como un deje de olor, 
una sombra fugaz 
rozándome la nuca.

El trastorno,
hasta la garganta lo tengo metido,
atorado,
pegado,
ni sube ni baja,
lo intento vomitar,
toser,
me rebiento el cuello de fuerza y ahi sigue!
Pero ya no lo quiero!

Tengo demasiada suerte para convivir con él,
debo sacarlo, sacarle provecho.

Ya basta!

Yo debo, yo puedo, 
será mi trabajo a partir de ahora.

Me meto en mis matorrales vacíos,
voy a ganar ahí adentro,
por la salud que me ofrece ésta vida 
por las maravillas que transitan mis queridos.

Empecé con esa llamada,
ahora debo continuar,
tengo la fuerza, tengo el deseo,

esto termina ya,
me despido, 
aunque me salvaste de todo, 
pero ya no hay más lugar.

Ni por ella ni por vosotras tres,
por mi cuerpo eterno, 
precioso y blanco cuerpo perfecto.

BASTA.

dimecres, 29 de juny del 2016

Estoy dura,
quedé rota
rabiosa
cuando me volví a encontrar caminando en pasillos llenos
fantasmas fumando mientras me esperaban.

Por momentos me aterrorizaron, 
temblé
saqué mi arma de boca loca
y me di con la verdad en los dientes de perra.

A la vez supe recordar que ya estoy muy arriba,
dejé el miedo guardado detrás de los ojos,
me vestí con todo lo aprendido en esas tierras vivas,
supuré autenticidad de piel, bailé con demasiados cuerpos, con demasiadas carnes lúcidas como para ahora perder el tiempo gruñéndole a esos decrépitos espectros.

Confio,
en mi tinta vive todo el poder,
no me olvido,
tarantulas, polacos, 
viernes judíos, dientes de oro, 
noches de vapor terrestre, bote veloz,
en mitad de la noche de un río negro e inundando, 
un farol y la fe, 
confianza de vida, sangre de verdad, 
bordeando la muerte en esas aguas benditas de la mano de un narco,
llamas doradas,
sierras mecánicas,
magia marginal. 

Respiro más esperanza que nunca,
no me desapareceré jamás después de la calle Independencia,
me defiendo, se me salen las tripas por la sangre, no temo,
resisto, si se me terminan las ovejas, cuento conejos.

Devota optimista.

dissabte, 25 de juny del 2016


No tendría que dudar ni un poco,
ni mudarme tanto.



Te juro que yo lo intento,
y por momentos levito, 


tramito, 

pero mis ojos siguen pesando


y aunque lo que miro se descifra, 
y poco a poco se deconstruye esa verdad tenebrosa que aún preside mi pensar.

se que debería tener más violencia,

no puedo más que pronunciar atasco últimamente.

Ya sé...ya sé lo que me dirás; mientras siga trasnochando con mis dolores,
pocas salivas resultaran trascendentales al bailar en mis verbos.

Así que nada,

por el momento,

quietita me quedo.


Renuncio, 
te suelto.

Esto se termina aquí.

Sé y te aseguro que nunca supe ni tuve la manera de calcular toda la pena que sembré en tu pecho de niña, pero sucedió,

en mi manicomio propio convivo con eso.

No puedo abrazarte,
no puedo cuidarte,
nunca pude,

una nada podrida.


Te quise y te sigo queriendo

sinsentidamente, estúpidamente.

Sé que esto no se podrá reparar jamás, te dejo ir, me dejo ir...


Lograré así no temblar más, no buscarte más...suspiro hasta los pies y lloro, a mares, algo se me desgarra...quizás soy incapaz de comprender porque tardé tantísimo en poder darle un cierre a esto.


No sanamos juntas,
ahora menos y más lejos que nunca.

Ojalá hubiera sido tu madre tranquila, tu hermana valiente, tu amiga del alma.
No pude.

Me abrazo y te dejo.


Cuanto trabajo por hacer ahora,
habrá que encontrarse de cara con el vacío que trae tanta posibilidad de olvido. 


Ya estás lejos, 
estoy lejos.
Morimos,
por fin.

Sánate, vive para siempre, no te evapores nunca porfavor.
Adiós I.

dimecres, 15 de juny del 2016


La más grande de todas las coartadas,
la reiteración
el bucle.

Y aquí estoy,
cargándome otra vez la cruz a los hombros.

dilluns, 30 de maig del 2016

Que difícil es decepcionar a alguien querido,
hay que estar muy seguro de los propios deseos para no titubear, para no romperse, para estar seguro que valdrá la pena instalar la tristeza en la garganta del otro y a pesar de eso seguir andando con determinación y entereza.
Pero aún así, a veces, uno se va
y hiere mucho,
en el uno y en el otro.