dimarts, 12 de desembre del 2017


Em descobreixo com una petita,

diminuta,

tortuga,
fent passos muntanya amunt.


Una hora, dues hores, tres hores, no m'aturo, no vaig depressa.
Les meves passes un mantra de lentitud i compromís amb el destí,
amb el camí que hem de fer tu i jo.


Noto el meu pes com si fos la primera vegada que en sóc conscient de cada perímetre del meu cos.
Sento el plec de la carn de la panxa quan puju una cama i després l'altre,
vaig escalant la pujada.
Desprès de la carn noto l'estòmac i viatjo a travès del nas fins a les profunditats dels meus òrgans que es deformen,
es recoloquen amb la carn que balla, tremola a cada pas que faig.


De sobte la punta dels cabells que volen ara dreta,
desprès esquerra,
i penjen tots,
milers desde el cim del meu cap.


Em sento encarregada de movilitzar un univers ple de convivència i signes,
sóc un tot,
pell que surt de les manigues fins les ungles de les mans com un llençol acabat de posar al matalàs, tens.


Jo segueixo i tot em segueix,
existeixo com un petit motor tou i caminant en la immensitat dels Pirineus,
sóc un engranatge de vida.


I ja som dalt de la carena
sense prèvia antelació,
a quatre grapes,
les puntes de l'abric toquen les fulles seques del terra,
les botes cruixen amb les pedretes que empenyen i el cor boom boom boom boom! no l'havia sentit fins que no he parat, i boooooom, el sento a les orelles, a darrere els ulls, fins a l'aire que em surt per la boca hiperventilada, oberta i seca.
I arriba la calma,
sabem que hem arribat,


a dalt de tot.


No hem estimat mai cap cos com el nostre.

dimecres, 27 de setembre del 2017


Guardo los pinceles en una caja de zapatos. 
En la calle un señor nos mira, golpeamos una cazuela en la noche de nuestro balcón, cenamos sopa instantánea.
Espero a Sara y no llega.
Le grito a la policia a la cara de la mano de Isa, no sé como decirle que necesito espacio. 
Lloro a Júlia por todos mis ojos. 
Tengo a medias un libro de auto ayuda para ordenar la casa.
Me doy cuenta que amo a Jordi, Pere, Miquel y Vicent mientras tiendo compresas de tela.
Cobro mi sueldo en negro pero aún así llevo las uñas pintadas con un esmalte dorado de brillantina. 
Visto ropa de vieja y uso un perfume de opio.
Robo plantas que me encuentro por las calles. 
Mantuve la estantería de la heladera vacía durante todo el verano. 
Sé que quiero pintar y hacer cerámica el resto de mis días. 
Voy a buscar a mi madre a claqué. 
Cada noche gasto una vela y sigo llorando a alguien, probablemente a mi misma.

dijous, 7 de setembre del 2017




Mis ojos son ríos, y no grito.
Porque me fui?
Me atrapo en el hierro clavado en mi garganta.
Quiero salir de ahí.
Intento ser críptica para no decir, para no doler.
Jeroglíficos de verdades que a veces ni yo puedo leer...

Ayer supe que eres más valiente que yo.
Algún día volveré a Argentina.
Vuelvo a fumar y lloro escuchando una cumbia vieja,

y termino riéndome de mi misma y pensando en todo lo que bailé con Amanda.

dijous, 24 d’agost del 2017

El pasado persigue,
como la violencia que me ejerces.

Pero esta vez no...
Soy capaz.
Me convierto en enorme.

Me rescato en mi pelo nuevo que no reconozco.
Se que es la luz de ahora,
la que me inunda desde la coronilla hasta los párpados.

La recibo y la agradezco.

Así que aquí está ella y el resto repleto de nada, 
y yo al borde de la libertad,

todo por habitar
todo por mover, 
todo por bailar, 
y con esa carne nueva,
carne refugiada ahora que mis heridas frescas, abiertas, están rellenas y burbujeantes de futuro.

Y aunque me sacuda
me la llevo puesta,
la contagio.

Y que pleno y tierno se siente
me brillo a mi misma
me brillais todos en los hombros
desde mis ojos
hasta las patas.

Hoy comprendo que a las hermanas se las está llevando el cáncer, la pobreza y el racismo,
no entiendo como puedes seguir trabada en la mediocridad cuando hay tanto por bailar y el tiempo nos palpita en las nucas!

Te lo doy todo,
no pierdas más horas.

Dejate de joder!

dimarts, 11 de juliol del 2017


Me atraganto en la periferia 
en los laterales en donde no me mordéis.

Por lo que soy piedra

aunque resucito a ratitos.

Y es que ahora soy capaz de llorar purpurina 
aunque solo sea en tus clavículas
me aferro a ellas cuando me subes a esa bicicleta.

Os tengo cerca 
me vuelvo loca
porque en realidad no estáis.

Y aunque te adoro, te amo
solo veo cadáveres y más cadáveres
y sigo dando vueltas.

Me sublevo como un gato que se persigue la cola incendiada 

un oroborus repleto de veneno.

Me salvo quizás
 cuando me comparto negra 
me aterroriza no saber si seguireis cerca.

Me rompo toda, 
comedme,

no lo soporto más,
me pudro.

divendres, 17 de febrer del 2017


(El día de las medusas o el arte de desaparecerse)

Tanto esfuerzo por camuflarse
¿Para qué?¿Para quién?
Ahora entiendo tanto cansancio...pero ahora...

Suena una trompeta!

...y tu tomas vino y fumas, y buscas trabajo por internet, y miras fotos de tu madre de joven y entiendes intrínsecamente que tenemos mucha suerte.

Te emocionas por ello, medio lloras, 
y llega la primavera y suenan cada vez más trompetas.

Oyes que te están esperando todos esos bailarines, todas esas estrellas en el papel...las pintaste con tanta delicadeza, ojalá te hubieras visto...

Le sonreíste al pincel porque sabías que dibujaba todas las verdades.
Le sonreíste, 
os habéis reconciliado al fin, 
después de tanto tiempo.

Y ahora, en tiempo de medusas y humos, lo agarras fuerte, te tapas el rostro con un manto negro y la procesión empieza; con vosotros dos, vosotros dos la encabezáis, os siguen calle abajo las pezuñas de todas las bestias con las que estuviste hablando estos meses, quizás años, esos pequeños ataúdes vacíos llevados por enormes ranas sonrientes, árboles junto a casitas con pequeños pies que sacan humo al caminar detrás vuestro, rostros africanos que cantan con los párpados cerrados...os cantan, os siguen todos.

Nosotros también os seguimos, os vemos a lo lejos comenzar un camino lleno de significado.

Nos veremos al llegar a destino,
estaremos bien,
ojalá tu no te entretengas demasiado en querer saberlo todo.

Luz y fuerza compañeros.

diumenge, 5 de febrer del 2017


Suenan gritos de dos personas en una noche Romana de ferragosto,
Paolo Conte de fondo.
Vestidos de los años 50 y una brasa dentro del pecho de Maria
la miro crepitar,
existe.

Mi gato en la barra de una cafetería gris y azul, 
luz de fluorescente.
Un camarero tiene bigote de artista.

Una niña con síndrome de down rezando compulsivamente de rodillas
una iglesia del siglo XII, 
luz de velas en los cristales de las gafas de la niña.

Un polaco que mide 1,95m,
rodeado de bolivianas y gallinas,
rien poseídas
un diente de oro en cada boca.

Una arma, mi barriga, y yo que no reacciono, no me veo,
la otra chica aletea sus brazos contra tres niños de ojos sin edad
noche negra, 
calle San Luis, esquina con Bulnes.

La chica corre, corre, corre...le botan las mejillas sueltas
aún no llega pero todos la miran.

Irá a algún lugar?